LA TEMIDA LISTERIOSIS (Y CÓMO EVITARLA EN EL EMBARAZO)

LA TEMIDA LISTERIOSIS (Y CÓMO EVITARLA EN EL EMBARAZO)

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Unos días atrás, comiendo en un restaurante, en la mesa de al lado se sentó una pareja. La mujer estaba embarazada, y cuando llegó el momento de pedir la comida, ella comunicó al camarero su embarazo, y le preguntó si el queso que llevaba el plato que iba a pedir estaba pasteurizado.

Así que pensé que sería un buen tema para tratar en el blog. Porque en la primera visita de embarazo todas las pacientes nos preguntáis que podéis comer. Y teniendo en cuenta los 15 minutos que tenemos por visita, en los que hay que rellenar la historia clínica, pesaros y tomar la tensión, hacer una ecografía, a veces la citología, programar las siguientes pruebas y resolver todas vuestras dudas, apenas hay tiempo para profundizar sobre la listeriosis en el embarazo.

Su prevención no se limita en evitar comer los quesos que no estén pasteurizados, hay mucha información que es interesante saber durante el embarazo. Sobre todo porque la infección por listeria en el embarazo puede tener consecuencias graves para el feto.

Espero que este artículo sea de tu interés

¿Qué es la listeriosis?

La listeriosis es una infección producida por la bacteria Listeria monocytogenes.

Esta infección afecta a las personas que tienen un déficit de inmunidad. El grupo de población más afectado es el de las personas mayores, siendo también grupos de alto riesgo las mujeres embarazadas, las personas inmunodeprimidas, los enfermos crónicos y los recién nacidos.

La infección se adquiere principalmente por la ingesta de alimentos contaminados. Los alimentos más frecuentemente contaminados son la leche y productos lácteos no pasteurizados, productos cárnicos precocinados, pescados ahumados, patés, fiambres o verduras crudas.

La listeriosis no se contagia de una persona a otra.

No es una infección frecuente (se declaran pocos casos anuales) pero sí es muy grave. El número de afectados por listeriosis aumenta cada año en la Unión Europea, superando actualmente los 2.000 casos anuales.

Hay una mayor incidencia en verano.

Puede aparecer en forma de caso aislado o de pequeño brote epidémico. En 2019 se produjo un brote en Andalucía asociado al consumo de carne mechada. En el que se notificaron más de 200 casos de la enfermedad, 3 defunciones, 2 casos de aborto, y 3 de muerte fetal.

La bacteria Listeria monocytogenes sólo se destruye a temperaturas elevadas (por encima de los 50ºC). Es una bacteria resistente al calor y al frío (hasta sobrevive a la congelación), y se reproduce a temperaturas entre 4 y 45ºC. También puede sobrevivir en alimentos conservados en sal.

¿Cuáles son sus síntomas?

Durante el embarazo esta infección se presenta con fiebre y un cuadro parecido a una gripe (malestar general, dolores articulares, musculares y de cabeza, cansancio, …).

Hasta en un 20% de los casos aparecen molestias abdominales, vómitos y diarrea. Y en alrededor del 30% no habrá ningún síntoma.

En general, para las embarazadas, la listeriosis es un cuadro leve y autolimitado. Pero puede tener repercusiones graves para el feto.

¿Qué le puede pasar al feto?

La listeriosis en el embarazo se transmite al feto a través de la placenta. Se puede transmitir incluso si la madre está asintomática. Y la mortalidad fetal o neonatal es elevada.

Si la infección se produce en el primer o segundo trimestre (es poco frecuente, un 20% de los casos) produce:

  • Abortos
  • Muerte fetal

Si se produce en el tercer trimestre (es más frecuente, 80% de los casos):

  • En 2/3 de los embarazos, la listeriosis produce corioamnionitis (infección de la placenta y las membranas) y parto prematuro, con una mortalidad perinatal de aproximadamente el 20%.
  • En 1/3 de los embarazos esta infección es asintomática para el feto.

¿Cuándo deberías consultar a tu ginecolog@ o acudir a urgencias?

Si durante el embarazo presentas fiebre, que se acompaña de los síntomas que hemos citado anteriormente; dolores articulares, musculares o de cabeza, cansancio, malestar general, y/o síntomas digestivos.

También si te duele el abdomen, si notas contracciones o si presentas sangrado genital, junto con los anteriores síntomas, nuestra recomendación es que consultes con un profesional.

¿Cómo se diagnostica la listeriosis?

El diagnóstico se hace mediante un cultivo (en sangre, líquido amniótico, placenta o líquido cefaloraquídeo).

¿Esta infección tiene tratamiento?

Si, la listeriosis tiene tratamiento. Se utilizan antibióticos para tratarla.

¿Qué medidas se pueden tomar para evitar la listeriosis en el embarazo?

En lo relativo a la manipulación de alimentos, se aconsejan las siguientes medidas:

  • Lavarse las manos antes y después de manipular cualquier alimento.
  • Evitar la contaminación cruzada de alimentos crudos con cocinados.
  • Desinfectar las superficies donde se manipulan los alimentos, los utensilios y las tablas de cortar que se utilicen.
  • Lavar bien las frutas y hortalizas que vayan a consumirse en crudo.
  • Mantener la cadena de frío de los alimentos durante su transporte.
  • Nunca descongelar los alimentos a temperatura ambiente.
  • Refrigerar, lo antes posible, los alimentos que no hayan sido consumidos.
  • Limpiar frecuentemente la nevera y el congelador.
  • Cocinar los alimentos crudos de origen animal (carne, pescado) a temperaturas elevadas.
  • Evitar beber leche no pasteurizada y sus derivados.
  • Una vez abiertos, no conservar durante demasiado tiempo los alimentos de charcutería que requieran nevera (jamón dulce, jamón de pavo, …).
  • Recalentar muy bien todas las sobras de las comidas hasta que observe el vapor. El calor puede ayudar a matar cualquier bacteria que pudiese estar presente.

¿Qué alimentos se han de evitar para no contagiarse?

  • Evita comer los derivados cárnicos, tales como salchichas tipo Frankfurt, patés, fiambres, embutidos, carnes preparadas listas para comer, etc. Puedes comer los patés y los productos de carne para untar enlatados o que han sido procesados para conservarse sin que se deterioren, y los derivados cárnicos sometidos a una cocción intensa hasta el interior del producto (o que estén recalentados hasta el punto de emitir vapor).
  • Evita comer quesos blandos tales como feta, brie, camembert,los quesos de pasta enmohecida o con vetas azules como el roquefort o el cabrales, excepto que las etiquetas indiquen que estén pasteurizados. Puedes comer sin riesgos quesos duros (Cheddar, mozzarella), quesos pasteurizados para untar, quesos cremosos, requesón y yogur.
  • Evita tomar leche cruda ni comer alimentos o platos preparados con este ingrediente crudo. La mayoría de los productos lácteos que se fabrican en España están previamente pasteurizados. Habría que evitar estos productos no etiquetados de venta en mercadillos o de los que desconozcamos su origen…
  • Evita comer ensaladas o vegetales comprados ya preparados y listos para comer. Puedes comer ensaladas preparadas en casa con vegetales crudos bien lavados.
  • Evita comer productos de pesca ahumados que requieran refrigeración (salmón, trucha, pescados blancos, bacalao, atún o caballa), y pescado o marisco crudo. Puedes comer los productos de pesca ahumados si están enlatados o esterilizados, y el pescado y el marisco cocinados a temperatura superior a 50ºC.

Cristina Madaula
Especialista en Obstetrícia y Ginecología.

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